sábado, 15 de septiembre de 2018

Los olvidados del Larco Herrera



Son 385 Pacientes en estado de abandono familiar los que viven en el centro psiquiátrico. Llevan más de 30 años internados. Muchos de los pacientes de pabellones para ancianos y con retardo mental han sido dados de alta, pero no pueden salir debido al rechazo de sus familias. Aquí un vistazo a sus vidas.
Fuente: La República
La demencia abandonó sus ojos. La expresión de sus rostros ya no es de locura, pero deben resignarse a permanecer en los pasillos de un hospital psiquiátrico. Son 385 pacientes que perdieron la razónde manera intempestiva y, aunque muchos ya fueron dados de alta, el abandono y olvido de sus familias les impide retornar a la realidad. 

La historia de Eliane (76) comienza en un basural. Un día cruzó el umbral de su casa y olvidó la ruta de regreso, el rostro de sus padres y el llanto de su hija recién nacida. La vida en las calles aumentó sus delirios. “Oía voces que me insultaban y veía animales salvajes que amenazaban con atacarme”, cuenta mientras presiona fuertemente los ojos, como atrapando los recuerdos que se escapan. 

Ellos y la soledad 

Los doctores del hospital Víctor Larco Herrera aseguran que esta mujer permanece internada desde hace 41 años por padecer de esquizofrenia, sin embargo, las visitas que recibe son casi nulas. “Yo vivía en Jesús María, allá era feliz toda la vida. No sé cómo llegué aquí, pero una noche vino mi hija al hospital y le pregunté si me iba a llevar. Me respondió que estaba muy ocupada y se fue. No volvió más”, asegura Eliane. 

De pronto, el pabellón 2 de Psicogeriatría (con una población de 64 adultos mayores con enfermedades mentales) se convierte en una pista de baile. Pacientes y enfermeros danzan en el centro con una emoción contagiante. 

Es parte de las terapias diarias, así que Eliane se une al grupo. En su lugar sale Isabel, una sexagenaria de impresionantes ojos verdes que recuerda el nombre completo de sus padres, la dirección exacta de su casa, pero no la psicosis que atacó su mente. 

Se dice que nació al norte del país y vino a Lima como doméstica. También que cuando la encontraron en la calle tenía delirios de persecución. Lo cierto es que ella solo mantiene en su memoria que alguna vez un médico le prohibió criar a sus hijos por razones de seguridad. Así amaneció una mañana en el hospital psiquiátrico, y así pasó el resto de sus días. 

Libertad negada 

Han pasado 30 años desde esa vez. Hoy los reportes del nosocomio dicen que ella se encuentra apta para salir de alta, que debe volver con su familia para reinsertarse a la sociedad y seguir el tratamiento desde su casa. Pero la libertad le ha sido negada. 
Sus propios familiares fueron quienes cerraron las puertas que la llevarían de regreso a la realidad, los que se han hecho de oídos sordos a los gritos de Isabel que los espera y que, a pesar de recordarla, solo han ido a visitarla un par de veces desde aquel lejano 1969. 

En el Larco Herrera las historias de vida de los pacientes se escriben a medias. Deben descifrarse entre sus desvaríos y ratos de conciencia. Y resulta más difícil aún intentar rehacer su pasado, cuando los recuerdos de aquellos desamparados se niegan a salir con palabras. 

Ese es el caso del pabellón 8, que alberga a 41 pacientes con psicosis y retardo, 31 de ellos con severos problemas de lenguaje, y solo cinco con familia, aunque las visitas son muy reducidas. 

“Nuestro trabajo es muy recargado porque son pacientes que se comunican poco. Son muy dependientes, hay que asearlos y vestirlos. Demandan mucha atención, se comportan como bebés, incluso a veces comen tierra o pasto y siempre debemos vigilarlos cuando desean ir al baño”, cuenta Luis Bonelli, médico a cargo del pabellón. 

Entonces Irene (45) se acerca. Interrumpe la conversación. “¿Tú eres la señora que yo esperaba, no?”, pregunta convencidísima. “Sí”, le digo, y entonces no se despega de mis pasos. ¿Qué edad tienes?, pregunto. “Un año”, responde, y sonríe dejando ver los únicos dos dientes que adornan su encía inferior. 

Hace 25 años, la Policía la encontró durmiendo bajo un puente. Su familia era indigente y tenía problemas mentales, como ella. 
Desprotegida, Irene sufrió abusos sexuales en la calle, hasta que un ángel de uniforme la trasladó al HVLH. Sus padres murieron y el rastro de sus hermanos desapareció. Una historia más, sin final aparente, que se esconde en los muros de este centro psiquiátrico. 

Sin embargo, los casos más dramáticos son los de NN Samuel y NN Andrés, ambos no identificados, dejados hace más de 30 años en los jardines del Larco Herrera. 

Nivir siendo un “NN” 

Viajando hacia un pasado difuso, encontramos a las madres de ambos acudiendo a consulta externa. Enterándose de la epilepsia y el retardo mental que afectaba a sus hijos. Tomando la decisión definitiva de abandonarlos. 

Los pequeños fueron encontrados por las enfermeras del hospital y viven hasta la actualidad bajo su cuidado, sobre una silla de ruedas, envueltos en pañales y sin recuerdos para el refugio. 

Son solo ellos y las paredes de un hogar que no es el suyo. Samuel y Andrés deberían estar en un albergue para personas especiales. Eliane, Isabel e Irene tendrían que retornar con sus familias. Pero no pueden. Frente a ellos la libertad se muestra con candado. 

Y entonces vienen las expresiones de tristeza, los llantos, las depresiones. Porque todos ellos son “conscientes” de vivir en el olvido de sus seres queridos, en un lugar donde el pasado se esfuma y los fantasmas de su mente podrían regresar al verlos desprotegidos.
Datos
Actividades. Durante la estadía de los pacientes en el HVLH se busca colmar el tiempo con diversas actividades, a fin de mantener el desarrollo de sus habilidades y pensamientos.] 

Donaciones. Es por ello que el uso de libros, juguetes y materiales didácticos resulta importante. Si usted desea realizar este tipo de donaciones, así como ropa en buen estado, no dude en acercarse al centro psiquiátrico.
Análisis
“No deberían vivir en el hospital”
Cristina Eguiguren 
Directora del Hospital Víctor Larco Herrera
La gente tiene el concepto errado de que un paciente con problemas mentales debe permanecer de por vida en un hospital psiquiátrico. Sin embargo, las medicinas actuales pueden lograr que una persona con psicosis se recupere en dos o tres meses y retorne con su familia y vuelva a trabajar. 

Los internos abandonados por sus familias son conscientes de ello y sufren porque saben que los han olvidado. Además, el hecho de permanecer tantos años en el hospital hace que pierdan sus habilidades sociales, que cambien su percepción del mundo real externo y pierdan su derecho a la libertad. 

Los adultos mayores que viven aquí deberían vivir con sus familias, ya que ninguno es peligroso y realizan labores normales, mientras que los pacientes con retardo puro, sin psicosis, que fueron abandonados en la calle o enviados aquí por orden judicial, deberían se trasladados a un albergue especial.

viernes, 13 de julio de 2018

Abusos en el consultorio

 

  • Las denuncias contra el psiquiatra Óscar Coronado Molina se multiplican y en todas se configura el mismo patrón depredador.
“No quería que más chicas pasaran por lo mismo. No quería que le ocurriera a nadie más. Lo quería hacer por todas las voces que callan”, dice Solvey Cepeda, de 17 años, en la sala de su casa en San Martín de Porres, cerca de la avenida Habich.  Hace casi veinte días denunció por tocamientos indebidos al doctor Óscar Coronado Molina (47), el psiquiatra que la atendió en el Hospital Cayetano Heredia. La acompaña su madre, Milagros Hernández (52).
Fuente: Hildebrandt en sus Trece

sábado, 31 de diciembre de 2016

En Lima Este operan 45 centros de rehabilitación ilegales

Estos centros funcionan en 8 jurisdicciones, entre ellas SJL, Chosica, Chaclacayo, Cieneguilla y Huachipa.

En total son 45 los centros terapéuticos para personas adictas a las drogas que funcionan ilegalmente en la zona este de Lima, por lo que urge la inmediata intervención del Ministerio Público a fin de cerrarlos, según una fuente del Ministerio de Salud.
Pablo Céspedes, representante de ese portafolio, explicó que si bien estos centros informales ya han sido detectados, resulta complicado identificarlos cuando están en plena operación, porque las personas encargadas de regentarlos cambian de dirección y de nombre.
Se estima que estos 45 centros terapéuticos para drogadictos funcionan ilegalmente en ocho jurisdicciones, entre ellas San Juan de Lurigancho, Chosica, Chaclacayo, Cieneguilla y Huachipa.

Céspedes dijo que esto representa un problema social muy grave, porque dichos establecimientos, al carecer de las garantías y condiciones propias de la formalidad, ponen en peligro la salud de los pacientes que concurren para rehabilitarse.
Por su parte, la titular de la Dirección General de Salud, Doris Lituma, ratificó que, a partir de la publicación del reglamento de la ley sobre los centros de atención para drogodependientes, no se podrá internar a ningún paciente si es que no existe su total aceptación para ello.
Reiteró que la norma reglamentaria establece que los directores de los llamados también centros terapéuticos, que serán profesionales de la salud, tendrán la responsabilidad sobre cualquier incidente que ocurra en su interior.
"En las comunidades actuales, los médicos afirman que son parte del staff de atención, pero no permanecen en el lugar. Ahora, los profesionales de salud serán los responsables de lo que ocurra dentro. Desde una cuestión leve hasta una grave", dijo.
Si las investigaciones de las autoridades competentes determinan que hay responsabilidad penal, estos profesionales tendrán que asumirlas.
"A partir de la publicación del reglamento, los centros terapéuticos deberán tener un equipo multidisciplinario. Estos podrán ser de dos tipos: para adictos sin mucha complicación, y para adictos con otras patologías psiquiátricas".
La experta dijo que un aspecto importante se centra en que se deberá contar con la voluntad del paciente para su internamiento.
"Se aceptará la presencia de consejeros, los cuales serán capacitados por entidades acreditadas por el Ministerio de Salud. Deberán pasar un examen de aptitud psicológica y, en el caso de exadictos, tendrán un período de no consumo mayor a los tres años", sostuvo.
ANDINA

Grave denuncia: una mujer dijo haber sido abusada en una clínica psiquiátrica de Parque Leloir

http://www.infobae.com/2013/11/11/1522999-grave-denuncia-una-mujer-dijo-haber-sido-abusada-una-clinica-psiquiatrica-parque-leloir/

Una paciente denunció haber sido abusada por un hombre internado en la misma clínica. El establecimiento médico desmintió el episodio. La dramática historia de la mujer


En un comunicado, la clínica se puso a disposición de la Justicia, pero sostuvo que la joven recibía medicación que no alteraba su estado de conciencia ni las respuestas motoras y señaló que
según la denuncia el supuesto abuso ocurrió "en plena actividad" del establecimiento.

Por ello, dijo a través de un comunicado la clínica psiquiátrica del Parque, en la zona de Parque Leloir, "resulta fácticamente imposible el hecho denunciado".

Ahora, la Justicia de Morón intenta esclarecer lo relatado en la denuncia radicada por la familia de la paciente, representada por el abogado Miguel Angel Racanelli.

La víctima es una joven que estaba internada en esa clínica y tenía un historial de violencia sexual: no solo había sido abusada por su padre cuando era una menor, sino que fue vejada recientemente por dos hombres cuando le robaron en la ruta Panamericana y ruta 197, se detalló de acuerdo con la denuncia que trascendió de fuentes del caso.

De acuerdo a la denuncia, el domingo 3 de noviembre, a las 9 de la noche, la joven habría sido atacada por otro paciente que la llevó a su habitación y la vejó.

La denuncia sostiene que como la mujer estaba "dopada" era conciente de lo que le sucedía pero no podía defenderse.

"Ella estaba planchada. Nunca pudo reaccionar. Ahora estamos queriendo saber la medicación que le suministró la clínica", dijo el abogado al canal TN.

Al mediodía, la clínica emitió un comunicado en donde confirmó que la paciente "recibía medicación psicofarmacológica no alterando ni la lucidez ni la capacidad motora que le impidiera dar una
respuesta de defensa en un ataque".

También se aseguró que el supuesto ataque ocurrió "en un horario donde interactúan los internados, en plena actividad" y hay custodia permanente.

La mujer fue trasladada a la Clínica Modelo de Morón, para seguir siendo tratada.

viernes, 9 de diciembre de 2016

San Bartolo: paciente de centro psiquiátrico fue hallado muerto


San Bartolo: paciente de centro psiquiátrico fue hallado muerto

Murió por estrangulamiento mecánico. Tenía una correa en el cuello. Local daría servicio de forma clandestina

San Bartolo: Paciente De Centro Psiquiátrico Fue Hallado Muerto
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Renzo Juniors Pallette sufría de esquizofrenia y estaba internado en la casa de reposo ubicada en San Bartolo hace unos meses. (América Tv.)
Un paciente del centro de tratamiento para enfermedades mentales “Una nueva esperanza” ubicado en San Bartolo  fue hallado muerto con una correa en el cuello. Aunque las primeras hipótesis de la policía indican que se trataría de un suicidio no se descarta que una persona le haya quitado la vida.
Renzo Juniors Pallette sufría de esquizofrenia, según reportó América Televisión. Él estaba internado en la casa de reposo ubicada en San Bartolo hace unos meses.  Según detalló la hermana de la víctima Verouska Pallette fue un estrangulamiento mecánico. “Están viendo si fue él o de parte de otra persona. Él nunca fue propenso a eso”, señaló.
La casa de reposo ubicada en el balneario de San Bartolo operaría de manera clandestina, según algunos vecinos de la zona. Mónica Jordán indicó que los administradores del local no estarían capacitados para brindar el cuidado y tratamiento.
Según informó la Municipalidad de San Bartolo en el local se atendería de 23 pacientes con problemas siquiátricos. Los vecinos pidieron el cierre del local mientras que los representantes de la casa de reposo no brindaron declaraciones.
La fiscal de turno Rosario Salazar informó que el cuerpo fue enviado a la morgue para realizarle los exámenes de ley determinar detalles de la muerte. La investigación está a cargo de la comisaría de San Bartolo.

Centros de rehabilitación que privan de libertad a pacientes cometen delito de secuestro

10:24.
 Lima, ene. 30 (ANDINA).
 Ningún centro de rehabilitación o comunidad terapéutica para adictos a las drogas puede privar de su libertad a sus pacientes, y de hacerlo están cometiendo delito de secuestro, sostuvo hoy el jefe del Instituto Nacional Penitenciario (Inpe), Luis Pérez Guadalupe.

Afirmó que sólo puede haber encierro en casos extremos, cuando se trata de enfermos psiquiátricos y cuyos familiares autorizan que se tomen medidas de vigilancia rigurosa, para evitar que abandonen el centro de rehabilitación y les pueda ocurrir algo.
Sin embargo, la coerción y la retención contra la voluntad es el común denominador de las comunidades terapéuticas informales, que se convierten en una especie de “cárceles privadas” donde permanecen hacinados gran cantidad de pacientes, anotó en entrevista a Frecuencia Latina.
Basado en su experiencia de 20 años en rehabilitación, Pérez Guadalupe consideró que otra errónea metodología en el tratamiento de adictos a las drogas es enviar a los internos a las calles a vender golosinas, bisutería u otros productos.
“Creo que el tema económico distorsiona. El trabajo de estos centros de rehabilitación tiene que ser terapéutico, con profesionales especializados en este tema, antes que ser vistos como un negocio para ganar dinero y tener rentabilidad utilizando a los internos como trabajadores que generen ingresos al centro, pero sin importar si cumplen con el objetivo de rehabilitarse”, dijo.
Pérez Guadalupe refirió que, de acuerdo con experiencias de este tipo en países como España e Italia, la rentabilidad no es el objetivo de los centros, sino la rehabilitación del interno en varias fases que buscan que este sea lo suficientemente autónomo y haga su vida sin drogas.
“Obligarlos a trabajar simplemente por el objetivo económico de sostener la comunidad terapéutica no ayuda a lograr la autonomía y recuperación del paciente. El mayor valor de la persona, y que se va forjando en un verdadero centro de rehabilitación para adictos, es la libertad”, subrayó.
El titular del Inpe manifestó que los centros de rehabilitación informales están dirigidos y cuentan con personal que no tiene formación ni experiencia en el tratamiento de adictos, por lo que es necesario que las autoridades competentes fiscalicen y sancionen a aquellos que funcionen sin arreglo a ley.

(FIN) LZD/RRC

GRM

http://www.andina.com.pe/agencia/noticia-centros-rehabilitacion-privan-libertad-a-pacientes-cometen-delito-secuestro-397501.aspx

Hombre denuncia reclusión forzada en un centro de rehabilitación


Ysmael San Miguel tuvo que fingir un secuestro en un banco de Miraflores para recuperar su libertad.

San Miguel Figueroa acusa a su hermano. (Martín Pauca)
San Miguel Figueroa acusa a su hermano. (Martín Pauca)
Un hecho inusual movilizó a la Policía. Un cliente del local de Citibank ubicado en la cuadra uno de la avenida José Pardo, en Miraflores,denunció que tres sujetos lo secuestraron e ingresaron con él a dicho establecimiento para forzarlo a retirar todo el dinero de sus cuentas de ahorros. Sin embargo, la realidad era totalmente distinta.
En declaraciones a Perú21, el empresario Ysmael San Miguel Figueroa (41) contó que se vio obligado a fingir este hecho para recuperar su libertad.
San Miguel manifestó que hace 11 días fue internado a la fuerza en un centro de rehabilitación de Chorrillos a pedido de uno de sus hermanos.
Cansado de esta situación, tramó un plan con ayuda de otro de sus parientes.
Fue así que solicitó permiso para ir a la mencionada entidad financiera a fin de retirar dinero. Su pedido fue aceptado, pero se le exigió que fuera con tres trabajadores del lugar.
El martes acudió a Citibank y, en un descuido de sus acompañantes, solicitó ayuda del personal porque, supuestamente, había sido raptado.